Ser madre el día de las madres

Tal y como lo comenté el año pasado, antes de tener hijos consideraba que el festejo del día de las madres era un efecto de la mercadotecnia con resultados que llegaban hasta las fibras más sensibles de las personas. Las tiendas están abarrotadas, la gente gasta lo que creen que su mamá se merece y más, aunque esto signifique que se endeuden. O, por citar otro ejemplo, el precio de las flores está por los cielos y aun así, los puestos están llenos de individuos buscando el mejor ramo.

También el efecto es notorio en redes sociales, el día del evento, se llenan de mensajes de felicitación. Se pueden ver fotos y videos de algunas orgullosas mamás a lado sus hijos con frases como: «los amo», «son mi gran tesoro», «gracias por elegirme como su madre» «mis maestros» etc. Hay quienes, suben fotos de sus mamás con notas de agradecimiento y las más tristes, con añoranza de su partida.

Y es ese día, cuando por arte de magia olvidas los problemas, grandes o pequeños, que tienes con tus hijos; estás dispuesta a celebrarte, a consentirte y a valorarte dejando a un lado tu realidad porque, con certeza, más de una vez te ha pasado por la cabeza que el papel de madre no está saliendo tal como se ve en películas, y sabes que has hecho lo mejor que tienes en tus manos pero hoy eres menos estricta contigo misma. Y hoy, agradeces la oportunidad que te dio tu propia mamá para poder disfrutar el presente. Eres capaz de emocionarte hasta las lágrimas, cuando recibes un papel con la mano de tu hijo, te parece el regalo más bello; o un desayuno, hecho por él mismo, llevado a la cama (aunque resulte casi incomible) pero te sabe a gloria; o cualquier detalle grande o pequeño que tengan sólo para ti; porque sabes que hoy eres la figura más importante en la vida de tu hijo. Y, es hoy, el día de las madres, cuando te consideras la persona más afortunada del mundo por representar este papel tan complejo. Probablemente, mañana regresarán tus angustias, aflicciones y dudas. Pero, hoy cada célula de tu cuerpo te recuerda el orgullo que sientes de ser una GRAN MADRE.

¡Felicidades por este complicado reto llamado: maternidad!FullSizeRender-7

 

Con cariño: a mi mamá, mis abuelas que no conocí traigo parte de sus genes en mi ser, mis hijas con la esperanza que algún día sean madres, a mi hijo, mis cuñadas, mi suegra, mis amigas y todas las grandes mujeres que juegan este rol porque cada una de ellas han sido maestras de vida. 

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